
Cuáles son las oportunidades desaprovechadas
Gastón Passi
Académico Facultad de Gobierno, U. Central
Aunque la relación entre Chile y Brasil ha mostrado avances sostenidos, resulta evidente que su potencial estratégico sigue subutilizado. Más allá de los hitos alcanzados, persiste una distancia significativa entre las oportunidades disponibles y la capacidad de Chile para capitalizarlas.
Para este análisis, el foco se sitúa exclusivamente en la experiencia chilena. Desde esta perspectiva, es posible identificar al menos tres ámbitos prioritarios que invitan a una reevaluación del vínculo bilateral.
Infraestructura y conexión estratégica. En un mundo cada vez más integrado, las transformaciones globales se articulan en torno a dos grandes ejes: la revolución de la movilidad y las estrategias de inserción en lo que se ha denominado una globalización avanzada. En este contexto, los grandes proyectos de conectividad —como las nuevas rutas comerciales impulsadas por China— configuran un escenario en constante redefinición, que exige infraestructuras más eficientes y articuladas.
América del Sur no está ajena a esta discusión. Sin embargo, en Chile, esta transición tiende a observarse desde una perspectiva sistémica, con menor atención a sus implicancias territoriales y regionales. A modo de ejemplo, las rutas de conexión entre el Pacífico y el Atlántico no se limitan a corredores específicos, sino que responden a una estrategia más amplia por parte de Brasil, particularmente en su proyección hacia el Asia-Pacífico.
Desde la institucionalidad brasileña se han delineado múltiples ejes de integración que trascienden el tradicional corredor bioceánico, configurando una planificación de largo plazo en materia de conectividad regional y global. Este tipo de iniciativas, sin embargo, sigue siendo escasamente explorado y debatido en Chile, tanto a nivel político como académico.
Distancia lingüística. En el ámbito educativo, Brasil ha avanzado en la evaluación de mecanismos que faciliten el acceso a su sistema universitario desde otros países de la región, lo que da cuenta de una voluntad de integración más activa en el espacio del Mercosur. En este escenario, la barrera idiomática continúa siendo un factor poco abordado desde Chile, pese a su impacto en la movilidad académica y en la profundización de vínculos culturales y profesionales.
Relaciones internacionales. En un contexto global marcado por transformaciones en los equilibrios de poder, los países requieren estrategias que les permitan adaptarse a escenarios inciertos. En este marco, Brasil se posiciona como un actor que abre oportunidades para enfrentar estos desafíos, no solo por su escala, sino también por su capacidad de articulación regional e internacional.
La experiencia brasileña, en tanto potencia media, ofrece claves relevantes para comprender las dinámicas actuales del sistema internacional. Para Chile, observar estas estrategias no solo permite anticipar tendencias, sino también ampliar su margen de acción más allá de las lógicas impuestas por las grandes potencias.
En síntesis, la relación entre Chile y Brasil ofrece un potencial que aún no ha sido plenamente aprovechado. Comprender en profundidad las transformaciones en curso, particularmente en el entorno regional, no es solo una oportunidad, sino una necesidad estratégica en un escenario global cada vez más dinámico y exigente.




