
La difícil e inestable situación política de Perú
Edgardo Riveros Marín
Director del Centro de Política Internacional, U. Central
Un nuevo elemento, al ya complejo panorama con el retardo que debió sufrir la instalación de las mesas receptoras de sufragios, se ha sumado a la incierta situación que vive Perú luego del proceso electoral presidencial y parlamentario. En efecto, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) ha informado que, como órgano encargado de entregar el escrutinio definitivo, solo podrá hacerlo “hacia la quincena de mayo”, sin comprometer una fecha específica. La única certeza que existe radica en que ningún candidato ha obtenido mayoría suficiente para definir la elección en primera vuelta.
Esta notificación adquiere especial dimensión a raíz del estrecho resultado entre quienes debieran competir en segunda vuelta. Todo indica, con los datos transitorios que se basan en 93.11 % escrutados con varios miles de actas observadas, que Keiko Fujimori, con 17.06% de votos válidamente emitidos por lo que excluyen nulos y blancos, tiene asegurado su paso a segunda vuelta electoral. Sin embargo, el segundo lugar está en intensa disputa entre Roberto Sánchez (11.97 %) y Rafael López Aliaga (11.93 %), cuyas posiciones divergentes auguran una prolongación de la tensión mientras no se entreguen resultados debidamente auditados para determinar quiénes disputarán aquella segunda vuelta.
Las elecciones, que además definen los diputados e integrantes de restablecido senado, marcaron una inédita fragmentación, con 35 candidatos presidenciales, ello incide en que la suma de los dos candidatos que pasen a segunda ronda no superará el 30 % de los sufragios válidos. A ello se debe agregar que los votos blancos y nulos, que hasta el momento llegan a 3.142.121, superan a la candidata que aparece con la primera mayoría, con 2.686.331 sufragios.
Lo señalado refleja la difícil situación política y de gobernabilidad que caracteriza al vecino país y que desde hace varios años no ha logrado superar. El clima de polarización y falta de mecanismos y voluntad de los actores con incumbencia para procesar las tensiones y discrepancias, sumadas las acusaciones de corrupción ha traído consigo que, en los últimos diez años, desde la elección de Pedro Pablo Kuczynski, el 2016, se cuenten ocho Presidentes de la República en Perú.




