
Diputada Castillo (PC) acusa “tozudez” del Gobierno por insistir con reforma de expulsión de migrantes
La parlamentaria cuestionó que el Ejecutivo busque reponer en el Senado la reforma constitucional
rechazada por la Cámara, que amplía el plazo de detención de personas sujetas a procesos de
expulsión y que podría extenderse hasta 120 días.
La diputada Nathalie Castillo (PC) criticó al Gobierno por insistir en el Senado con la
reforma de expulsión de migrantes, luego de que la iniciativa no alcanzara en la Cámara el
quórum requerido por un voto. El proyecto obtuvo 88 votos a favor, 28 en contra y 19
abstenciones.
Para Castillo, insistir con la reforma supone profundizar una política que termina asociando
migración con delito y que amplía la posibilidad de privar de libertad a personas que no
necesariamente han sido condenadas por un delito, sino que se encuentran sujetas a un
procedimiento administrativo de expulsión.
“Una cosa es enfrentar la migración irregular, controlar las fronteras y hacer cumplir la
norma, y otra muy distinta es comenzar a tratar la migración como si fuera un sinónimo de
delito y a las personas migrantes como sospechosas por el solo hecho de ser extranjeras”,
sostuvo.
La parlamentaria también cuestionó que se pretenda modificar una garantía constitucional
considerando que, de las 1.247 expulsiones ejecutadas, solo 53 excedieron el plazo de cinco
días, equivalente a cerca del 4% de los casos. “Estamos modificando una garantía
constitucional y ampliando fuertemente la posibilidad de privar de libertad a personas donde
tenemos cifras que llegan solamente al 4% de los casos”, afirmó.
Castillo además advirtió sobre el impacto que una detención prolongada puede tener en niños
y niñas cuando la persona detenida sea su madre o cuidadora principal. “¿Quién se hace cargo
de sus hijos mientras su madre permanece encerrada 30, 60, 90 o a lo mejor 120 días?”,
cuestionó.
Finalmente, la diputada calificó como una “tozudez” la decisión del Ejecutivo de insistir con
la iniciativa y sostuvo que el Estado debe mejorar su capacidad para ejecutar las expulsiones
sin convertir el encierro prolongado en la respuesta frente a la migración.
“Chile sí necesita ordenar fronteras, perseguir el tráfico de personas y ejecutar las expulsiones
que correspondan, pero no podemos hacerlo instalando la idea de que la migración es una
amenaza y que la respuesta frente a esa amenaza tiene que ser el encierro”, concluyó.




