
Buscar trabajo en tiempos difíciles
Patricio Yuras Maltés
Director Ingeniería en Administración de Empresas, U. Central
En un mercado laboral debilitado, encontrar trabajo puede tomar mucho tiempo. Por ello, uno de los primeros tropiezos es enfrentar la búsqueda esperando que aparezca una oportunidad. Buscar empleo también requiere estrategia, organización y disciplina.
Lo primero es comprender que el mercado laboral cambió. Tener experiencia y una buena trayectoria es importante, pero no garantiza empleabilidad. Las organizaciones buscan competencias diferentes, mayor capacidad de adaptación, conocimientos digitales y profesionales capaces de desenvolverse en escenarios poco previsibles. La cesantía también puede convertirse en un momento para revisar nuestras competencias y preguntarnos qué necesita hoy el mercado que podamos ofrecer.
También es necesario dejar de enviar el mismo currículum a decenas de ofertas. Un currículum debe mostrar qué problema sabemos resolver, cuáles han sido nuestros principales logros y qué valor podemos aportar a una organización. Postular mucho no necesariamente implica buscar bien.
Las redes de contacto son otro aspecto importante. Un estudio del SENCE muestra que, junto con las plataformas virtuales, las redes de conocidos y contactos se encuentran entre los principales medios para buscar empleo en Chile. Activar una red no significa activar un “pituto”; significa comunicar que estamos disponibles, conversar con antiguos colegas, profesores, clientes y compañeros, recuperar vínculos profesionales y generar nuevas conexiones.
Asimismo, buscar trabajo exige método. Establecer una rutina diaria, seleccionar empresas objetivo, realizar postulaciones de calidad, contactar personas, prepararse para entrevistas y llevar un registro de los procesos permite sustentar un proceso de búsqueda.
Existen instrumentos públicos que muchas veces son subutilizados. SENCE dispone actualmente de orientación laboral en línea, talleres, apoyo para preparar currículums y entrevistas, además de mecanismos como las OMIL y la Bolsa Nacional de Empleo, entre otros.
Pero, quizás, lo más importante sea comprender que estar cesante es una condición laboral y no refleja la calidad profesional de una persona. Perder un empleo puede ocurrir por múltiples razones y que muchas veces no se relacionan necesariamente con el desempeño individual o la trayectoria.




