
La inteligencia artificial acelera la mayor transformación de la industria aseguradora en décadas
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El avance de herramientas capaces de analizar riesgos, detectar fraudes y agilizar la liquidación de siniestros está modificando el funcionamiento de las compañías de seguros. Expertos advierten que el desafío ya no es incorporar IA, sino hacerlo con modelos de gobernanza y supervisión adecuados.
Julio, 2026. La inteligencia artificial dejó de ser una tecnología destinada únicamente a automatizar procesos administrativos. Hoy, su incorporación está redefiniendo el corazón del negocio asegurador, permitiendo que las compañías mejoren la evaluación de riesgos, optimicen la detección de fraudes, aceleren la resolución de siniestros y desarrollen productos cada vez más personalizados.
La transformación responde a un escenario en que las aseguradoras enfrentan una creciente presión por reducir tiempos de respuesta, mejorar la experiencia de los clientes y aumentar su eficiencia operacional, todo ello en un mercado cada vez más competitivo y digitalizado.
Al respecto, Rafael Mattje, gerente de Tecnología para el Sur de América Latina de AWS, explicó en el programa Impacto Tecnológico de Bio Bio TV, que, en efecto, estamos en la era en que “la tecnología, como la inteligencia artificial, la computación en la nube, tiene el potencial de transformar todas las experiencias de clientes y estamos viendo eso en la industria de seguros”.
Precisamente, agrega el experto, “Jeff Bezos, el fundador de Amazon, mencionaba que lo más importante de la IA no es solo la automatización de procesos, es poder transformar la experiencia de los clientes como nunca habíamos imaginado y es justo lo que la inteligencia artificial está haciendo”.
Uno de los principales cambios se observa en la gestión de siniestros. Gracias a modelos de IA capaces de procesar miles de antecedentes en segundos, las compañías pueden analizar documentación, identificar inconsistencias y priorizar casos complejos con mayor rapidez, reduciendo significativamente los tiempos de resolución.
Al mismo tiempo, las herramientas basadas en aprendizaje automático permiten detectar patrones asociados a posibles fraudes, una de las principales preocupaciones de la industria, fortaleciendo los mecanismos de prevención y control.
Claudia Jorquera, Senior Manager de Seguros de Minsait, detalló en el mismo programa que la evolución de la inteligencia artificial ha ido mucho más allá del análisis de datos históricos. Según señaló, la industria está entrando en una nueva etapa marcada por la denominada «IA líquida», un enfoque capaz de adaptarse en tiempo real a nuevos escenarios, aprender de manera continua e integrar múltiples fuentes de información para apoyar la toma de decisiones.
Uno de los ámbitos donde esta nueva generación de inteligencia artificial promete tener un mayor impacto es la detección de fraudes, una de las principales preocupaciones de la industria aseguradora. De acuerdo con Jorquera, la denominada IA líquida permitirá incorporar variables que hasta ahora quedaban fuera de los modelos tradicionales de análisis.
«Hoy existen agentes y modelos que permiten revisar el histórico de fraudes de una compañía y, a través de ello, generar un dictamen. Sin embargo, la inteligencia artificial líquida no tan solo toma los datos históricos, sino que también toma el contexto de mercado que esté ocurriendo en ese momento, como una oferta de valor al dictamen y a la detección de fraudes. Y eso va a generar una revolución muy importante para que no tan solo las compañías puedan prevenir los fraudes, sino que también para dar mayor confianza y seguridad a los clientes», explicó la ejecutiva.
Otro ámbito donde la IA comienza a generar impacto es la suscripción de seguros. El análisis avanzado de datos permite construir perfiles de riesgo más precisos, facilitando la creación de pólizas ajustadas a las características y necesidades de cada cliente, reemplazando progresivamente modelos más estandarizados.
La capacidad de combinar grandes volúmenes de información provenientes de distintas fuentes también abre la puerta a servicios más preventivos, donde las aseguradoras pueden anticipar riesgos antes de que ocurran determinados eventos.
Sin embargo, el avance tecnológico también plantea nuevos desafíos. La creciente autonomía de estas herramientas obliga a las organizaciones a fortalecer la gobernanza de los datos, establecer mecanismos de supervisión humana y garantizar la transparencia en los procesos automatizados, especialmente cuando las decisiones tienen impacto directo sobre las personas.
Los especialistas coinciden en que la incorporación de inteligencia artificial ya no constituye una ventaja competitiva exclusiva de las empresas más innovadoras, sino un requisito para mantener la competitividad en una industria que avanza rápidamente hacia modelos cada vez más digitales.
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