
Santiago lidera ranking mundial de contaminación y expertos alertan por riesgos para la salud: Superó a Beijing y Nueva Delhi
Santiago se ubicó en el primer lugar del ranking mundial de mala calidad del aire elaborado por la plataforma internacional de monitoreo IQAir, superando a ciudades históricamente asociadas a altos niveles de contaminación como Beijing y Nueva Delhi.
La medición evidenció un incremento en las concentraciones de material particulado fino en la capital, situación atribuida además a la escasa ventilación presente en la cuenca santiaguina, fenómeno que favorece la acumulación de contaminantes en el ambiente.
Según antecedentes entregados por la Delegación Presidencial Metropolitana, esta condición corresponde a niveles de material particulado fino que fluctúan entre 68 y 97 microgramos por metro cúbico. Sobre esos valores pueden decretarse categorías de mayor gravedad, como preemergencia o emergencia ambiental.
Especialistas advirtieron que este tipo de episodios puede resultar complejo de anticipar y destacaron la importancia de entregar información oportuna a la ciudadanía, considerando que una reacción temprana puede contribuir a reducir sus efectos.
Entre las consecuencias inmediatas asociadas a la exposición a altos niveles de contaminación figuran irritación ocular, mareos y náuseas. Sin embargo, los expertos enfatizan que la exposición prolongada podría incrementar el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas.
Los grupos considerados de mayor riesgo corresponden a personas con patologías respiratorias, como asma o enfermedad pulmonar obstructiva crónica, además de niños, quienes presentan una mayor susceptibilidad a infecciones y complicaciones de salud.
En paralelo, expertos también plantearon cuestionamientos sobre el alcance de las actuales políticas de descontaminación, indicando que medidas como la restricción vehicular tendrían efectos limitados al abarcar solo una parte del parque automotor.
Asimismo, propusieron revisar las estrategias vigentes y avanzar en acciones complementarias orientadas a reducir emisiones provenientes de otras fuentes, entre ellas los rellenos sanitarios, impulsando una mayor separación y tratamiento de residuos orgánicos.




