
Diagnosticar tarde cuesta vidas: expertos llaman a acelerar la medicina preventiva con apoyo de la tecnología
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Las enfermedades crónicas son responsables de tres de cada cuatro muertes en el mundo y lideran también las principales causas de fallecimiento en Chile. Especialistas sostienen que la inteligencia artificial, la salud digital y el uso estratégico de los datos pueden marcar un punto de inflexión para detectar enfermedades de manera temprana y reducir tanto su impacto en las personas como los costos para el sistema sanitario.
Junio de 2026.- La salud enfrenta un cambio de paradigma. Si durante décadas el foco estuvo puesto en tratar enfermedades una vez que aparecían, hoy el desafío es anticiparse a ellas mediante prevención, diagnóstico oportuno y un uso más inteligente de la información.
La urgencia no es menor. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las enfermedades no transmisibles —como las cardiovasculares, el cáncer, la diabetes y las enfermedades respiratorias crónicas— provocan 43 millones de muertes al año, equivalentes al 75% de todos los fallecimientos a nivel global. Solo las enfermedades cardiovasculares representan cerca de 19 millones de muertes anuales, consolidándose como la principal causa de mortalidad en el mundo.
Chile no está ajeno a esta realidad. Las enfermedades cardiovasculares, cerebrovasculares, la diabetes, distintos tipos de cáncer y las enfermedades respiratorias crónicas concentran la mayor carga de enfermedad y mortalidad del país. A ello se suma el envejecimiento de la población, el aumento de la obesidad y el sedentarismo: actualmente, 31% de los adultos vive con obesidad y cuatro de cada diez personas no realiza suficiente actividad física, cifras que reflejan la necesidad de fortalecer la prevención y el diagnóstico precoz.
En ese escenario, especialistas coinciden en que el próximo gran salto de la medicina no dependerá únicamente de nuevos tratamientos, sino de la capacidad del sistema para identificar riesgos antes de que las enfermedades se manifiesten.
La Dra. María José Letelier, jefa del Departamento de Salud Digital de la Subsecretaría de Redes Asistenciales del Ministerio de Salud, explicó en el programa Impacto Tecnológico de BioBioTV que «Chile ha avanzado de forma importante en lo que es la digitalización. Llevamos aproximadamente 20 años trabajando en tener registros clínicos electrónicos en nuestras atenciones primarias y en nuestros hospitales».
Interoperabilidad, atención y prevención
Ese avance ya tiene aplicaciones concretas. La telemedicina, por ejemplo, se ha consolidado como una herramienta que acerca la atención de salud a personas que viven en zonas aisladas, evitando traslados innecesarios, agilizando diagnósticos y permitiendo intervenir tempranamente frente a distintas enfermedades.
«Tenemos más del 90% de las atenciones primarias ya conectadas a un registro clínico electrónico. Y sobre el 80% también en nuestros hospitales. Tenemos un buen pie y sustento», agregó Letelier.
Sin embargo, advirtió que el gran desafío ahora es avanzar hacia la interoperabilidad, es decir, lograr que los distintos sistemas de información puedan comunicarse entre sí para entregar una atención más integrada.
«Independiente de dónde tú te atiendas, en el mundo público o en el mundo privado, la información de tus atenciones previas, de tus exámenes, esté disponible para que los profesionales tengan todas las herramientas necesarias para un buen diagnóstico», sostuvo.
Una visión compartida por la Dra. María José Gamboa, Líder en Salud Digital de Minsait, quien destacó, en el mismo programa de TV, que la interoperabilidad no solo fortalece la labor de los equipos de salud, sino también el rol de las personas sobre su propia información clínica.
«Ayuda a que los profesionales tengan la información completa para dar mejores diagnósticos certeros, sino también al paciente, que es dueño de esa información, tenga acceso a la misma», afirmó.
A juicio de la especialista, el siguiente paso será utilizar toda esa información para anticiparse a los principales problemas de salud de la población.
«Ahora la tecnología no va a ayudar no solo a la trazabilidad de la información, sino que nos va a ayudar a adelantarnos a estas predicciones poblacionales, a hacer una gestión poblacional de salud», puntualizó Gamboa.
En efecto, con una población que envejece y un aumento sostenido de las enfermedades crónicas, los especialistas coinciden en que el futuro de la salud estará marcado por la capacidad de prevenir antes que reaccionar. La inteligencia artificial, la interoperabilidad y el análisis de datos aparecen como herramientas clave para avanzar hacia un sistema sanitario más eficiente, conectado y centrado en las personas.




