Vecinos del casco histórico insisten en la creación de una delegación municipal.

Crédito fotografía: Andrea Cantillanes

Las tres agrupaciones conformadas por habitantes de la zona típica, han sostenido reuniones en las que concluyeron que es urgente contar con una entidad que agilice las soluciones, fundamentalmente respecto a la seguridad y también a la reconstrucción, ya que en la actualidad los distintos departamentos “se tiran la pelota”.

El alcalde de La Serena Roberto Jacob, la Cámara de comercio y también Carabineros, ven con buenos ojos la iniciativa. La unión hace la fuerza y al parecer así lo han entendido los vecinos del centro de La Serena, particularmente los que habitan en el casco histórico.

Resulta que por primera vez en mucho tiempo, las tres juntas vecinales que se agrupan en el sector están trabajando en conjunto para resolver diferentes temas que les afectan como propietarios de las que son probablemente las viviendas más antiguas y tradicionales de la capital regional, y que, paradojalmente, se ven más cada vez más expuestas al accionar delictual, algo que los moradores han manifestado permanentemente, según aseveran, sin recibir soluciones concretas. Seguridad en tela de juicio, la gota que rebalsó el vaso “La presencia de locales nocturnos incomoda”,  indica el presidente de la Junta de Vecinos sector Seminario, Ricardo Echeverría, quien precisa que, tal como han señalado otros vecinos anteriormente, la proliferación de pubs y shoperías incide en el aumento de la delincuencia. Por lo mismo, se indignó cuando a fines de enero se decidió quitarle la patente de alcoholes a seis recintos, pero finalmente, “y por presiones a los concejales”, sólo se le revocó a tres establecimientos.

“Claramente que no se puede responsabilizar de todo a estos lugares, pero tienen mucho que ver, porque todos sabemos lo que pasa adentro, consumo desmedido de alcohol, y venta de drogas en las inmediaciones”, asevera el dirigente, quien también reclama que a ellos, como vecinos, no se les tome en cuenta al momento de otorgar o no los permisos. “Siento que nos agarran para el leseo porque nos piden un informe, pero al final ese informe no sirve para nada”, indica, y por lo mismo, han tomado la decisión de no volver a emitirlos.

Fuente: Diario el Día