Siga estos consejos de los especialistas para “NO eclipsar su visión” el 2 de julio

La próxima semana podrá admirar durante unas 2 horas y 20 minutos un fenómeno natural que sólo ocurre cada 200 o 300 años en el mismo rincón del mundo. Pero si no cuida sus ojos del sol, ese momento único en su vida puede transformarse en una gran amenaza para su salud oftalmológica.

Y es que los rayos y la luz de este astro, pueden provocar una retinopatía solar, enfermedad a la retina que daña permanente e irreversiblemente la visión e incluso, causa ceguera.

“Es como cuando éramos pequeños y tomábamos una lupa para quemar una hoja con la luz del sol. El ojo tiene un lente dentro, entonces si uno lo mira, se produce el mismo efecto, con la diferencia de que la hoja sería la retina. El sol siempre es dañino para la vista y en el eclipse es igual porque produce radiación y luces ultravioleta e infrarroja que no son visibles y generan una quemadura en la parte central de la retina, que es la mácula. Por eso, la recomendación es protegerse adecuadamente con los lentes certificados para el eclipse y verificarlos bien”, explicó el doctor Marco Aguilar, oftalmólogo especialista en retinología del Hospital de La Serena.

Este daño a la retina producido por la excesiva exposición a los rayos del sol puede ser completamente indoloro u ocasionar irritación, ardor, hinchazón, lagrimeo, sensación de cuerpo extraño, enrojecimiento progresivo y un dolor intenso que impide abrir los ojos. Los síntomas podrían aparecer entre 6 y 12 horas después del eclipse y prolongarse incluso por años. Ante ellos, debe consultar rápidamente a un médico. 

Al respecto, el doctor Rodrigo Lacroix, oftalmólogo del recinto asistencial serenense, indicó que “las alteraciones a la retina pueden ser inmediatas pero el problema es que a veces son indoloras y la gente no se percata de inmediato que su visión está alterada. Hay veces en que tienen una pequeña baja de la visión en un solo ojo y no se dan cuenta, al andar con los dos ojos abiertos, entonces siempre es mejor prevenir.  Si después de estar expuestas, las personas tienen visión borrosa o una percepción alterada de las cosas – no ven los colores de la misma tonalidad que antes o por ejemplo, ven los marcos de las puertas chuecos o líneas curvas en el piso – deben consultar pronto porque son signos de daño retinal”.